sábado, 29 de noviembre de 2014

VIDEO DE LA DIABETES


VIDEO DE NUTRICION


TRATAMIENTO DE LA DIABETES

Tratamiento de la diabetes

El objetivo del tratamiento de la diabetes no es tanto controlar el azúcar en sangre, sino disminuir la tasa de mortalidad.
Si la diabetes está descontrolada, en la fase inicial es muy importante conseguir la desaparición de los síntomas derivados de la hiperglucemia: poliuria, polidipsia, cansancio.
Se deben evitar las descompensaciones agudas de la enfermedad, y retrasar la aparición o progresión de las complicaciones crónicas: tanto en arterias grandes y corazón (macroangiopatía), como en arterias pequeñas en riñón, retina y nervios (microangiopatía).
Hay que individualizar objetivos; aunque hay algunas medidas generales y comunes para todos los pacientes, cada paciente diabético necesita un tratamiento individualizado.

Tratamiento de la diabetes no farmacológico

La pérdida de peso es el factor clave para reducir el riesgo de diabetes en personas con alto riesgo y sobrepeso. Sin necesidad de alcanzar un peso ideal, una reducción moderada del 5-10% puede ser muy beneficiosa para el control de la diabetes.
El control dietético, evitando los azúcares refinados (“dulces” y derivados), la abstinencia tabáquica si se es fumador, y la actividad física, son otras medidas fundamentales para disminuir los riesgos de complicaciones.

Tratamiento de la diabetes farmacológico

El tratamiento de la diabetes farmacológico se basa en la utilización de “pastillas”, en ocasiones asociadas a insulina.
El medicamento antidiabético de referencia para el tratamiento de la diabetes es la metformina. Existen otros grupos de fármacos cuya utilidad será valoradad por el médico en cada caso; se trata de las sulfonilureas, como gliclazida, glibenclamida, glinidas, y las tiazolindionas o glitazonas.
También están disponibles dos nuevos grupos de medicamentos pertenecientes a una nueva clase de tratamientos de la diabetes. Unos son los inhibidores de la DPP-4, como sitagliptina, vidagliptina; y los otros, los denominados análogos de la GLP-1, como exenatide.

Las insulinas

Cuando no es posible controlar la diabetes con las medidas referidas anteriormente, se hace imprescindible la utilización de la insulina.
  • Básicamente, las insulinas se clasifican por su modo-duración de acción en: Insulina regular (acción rápida): inicio 30 a 60 minutos – máximo 2-4 horas – duración 5 a 7 horas.
  • Intermedia (acción lenta): inicio 1 a 2 horas – máximo 5-7 horas – duración 12 a 13 horas.
  • Mezclas, compartiendo características de las anteriores.
Todas están sometidas a variabilidad inter e intraindividual, por lo que el ajuste de dosis ha de realizarse de forma específica para cada paciente, según la medición de los niveles de glucemia en sangre.
Últimamente se han desarrollado nuevos tipos de insulina mediante técnicas de recombinación genética, los denominados análogos de insulina. También pueden ser de acción rápida, mezclas, o de acción lenta. Estos últimos producen una liberación de insulina sostenida, más lenta y sin picos, por lo que su riesgo de hipoglucemias es más bajo, y son las que actualmente están más en auge. Las representantes de este último grupo son la insulina glargina y la insulina detemir.

Otros aspectos a tener en cuenta

Además de las medidas específicas encaminadas a controlar el azúcar, siempre hay que mantener bajo control otros factores de riesgo como la hipertensión y el colesterol. En la mayoría de los casos también es necesario utilizar fármacos para tratar estos problemas.
El beneficio del tratamiento farmacológico es máximo en los pacientes de alto riesgo, es decir aquellos que tienen la diabetes peor controlada y presentan otros factores de riesgo asociados, como hipertensión, tabaquismo, colesterol, obesidad....
Es imprescindible cumplir bien el tratamiento prescrito por el médico y ser lo más escrupuloso posible en el seguimiento de las medidas dietéticas. Hay que conocer los efectos secundarios y aprender a reconocer las hipoglucemias y cómo tratarlas. 


TRATAMIENTO PARA UNA BUENA NUTRICION



1.   Respetar las cuatro comidas
¿Por qué debemos comer cuatro veces al día? (desayuno - almuerzo - merienda - cena y en lo posible hacer colaciones a media mañana y tarde).
Muchas personas creen que para 'mantener la línea' o bajar de peso lo mejor es dejar de comer en algunos de los momentos del día o evitar la cena o el desayuno, lo cierto es que, con saltearse alguna de la comidas, no se logran los resultados esperados.
Es muy frecuente que al saltearnos o evitar alguna comida, a la siguiente comamos de más, y ese sobrante nuestro organismo lo almacene y se deposite como grasa. Es decir, nuestro cuerpo, si todos los días a una cierta hora nota que le falta energía, economiza, gasta menos y almacena el sobrante; y esos resultados se ven alrededor del abdomen, en la grasa abdominal.
Por lo tanto cuando necesitemos bajar de peso es mucho mejor disminuir la cantidad de alimentos que se comen que saltear alguna comida.
Si distribuimos la energía a lo largo del día con las cuatro comidas nuestro metabolismo se mantiene estable y no van a existir excesos de Kcal para almacenar.
2.   Comer gran variedad de alimentos.
El consumo de alimentos variados asegura la correcta incorporación de vitaminas y minerales. Para mayor referencia, vea la pirámide nutricional.
3.   Tratar de mantener el peso ideal.
A la persona se le debe determinar la proporción de grasa que contiene su cuerpo para conocer su peso ideal. En el caso de los deportistas es aconsejable no sobrepasar un 15% de peso graso. Por ello siempre se recomienda que visite a su médico o nutricionista.
4.   Evitar los excesos de grasa saturada.
La hipercolesterolemia (tasa alta de colesterol en sangre) se va adquiriendo, en la mayoría de los casos a temprana edad. Para evitarla se recomienda:
o    Escoger carnes magras
o    Comer pescados y aves
o    Moderar el consumo de huevos y vísceras (hígado, riñones, sesos, etc.)
o    Cocinar a la plancha, brasa, horno o hervir los alimentos en lugar de freírlos
o    Se puede consumir aceites vegetales (oliva, maíz, girasol)
o    Limitar el consumo de manteca o margarina.
o    Consumir lácteos descremados
o    Procurar consumir diariamente alguna porción de pescado, aunque sea enlatado.
o    Consumir, en lo posible diariamente, salvado de avena..
5.   Comer alimentos con suficiente fibra vegetal.
Elegir alimentos que sean fuente de fibras vegetales y ricos en hidratos de carbono complejos
o    Pan
o    Verduras
o    Ensaladas
o    Cereales y legumbres
o    Frutas
6.   Evitar el exceso de azúcar
Evitar no quiere decir suprimir, pero el aporte principal de carbohidratos se aconseja sea en base a:
o    Frutas
o    Cereales
o    Arroz
o    Pan
o    Galletas
7.   Si se tiene costumbre de consumir bebidas alcohólicas Recordar que no es correcto beber diariamente, más de tres consumiciones de alcohol.
8.   Evitar el exceso de sal.
Tan sólo después de haber realizado un esfuerzo físico está justificado ingerir alimentos salados.
9.   No sobrepasar el 20% de proteínas
Con relación al total de calorías diarias. A su vez, el contenido de proteínas animales no deben sobrepasar la tercera parte del total proteico diario.
10.               Realizar actividad física acorde a su físico, edad y preferencias.
Según sea su edad, sus gustos, su condición física, su trabajo, su disponibilidad de horarios, busque y mantenga algún tipo de actividad física.
11.               Tener en cuenta los requerimientos diarios de vitaminas y minerales.
No se exceda ni suprima categorías de alimentos. Respete los requerimientos de vitaminas y minerales que su cuerpo tiene.

CAUSAS DE LA DIABETES



Tipos y causas de diabetes

Existen dos tipos de diabetes, la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2. La primera es causada por falta de insulina, más o menos tu organismo lucha contra sí mismo y destruye las células que la producen. Por lo general, se presenta en niños y adultos jóvenes, aunque puede aparecer en cualquier edad.
Por su parte la diabetes tipo 2 es la que la mayoría de personas puede llegar a enfrentar. Esta se debe a que el cuerpo no utiliza insulina correctamente, generándose una resistencia a la insulina. Las causas de la diabetes tipo 2 están vinculadas a malos hábitos alimenticios, sobrepeso y falta de ejercicio. Aunque los síntomas son parecidos a los de la diabetes tipo 1, hay que decir que se presentan de forma más leve, algo así como una enfermedad silenciosa.
En las personas que sufren de diabetes tipo 1 se desconocen las causas específicas y, en consecuencia, es imposible de prevenir. Sin embargo, en el caso de la diabetes tipo 2 el asunto es distinto. La prevención consiste en hábitos que al principio pueden ser difíciles pero a largo plazo muestran mejoras, se trata de mantener un peso sugerido para tu estatura, mantenerte activo físicamente, consumir alimentos saludables, evitar el consumo de comida chatarra, tabaco y alcohol, recomendaciones óptimas para prevenir también otro tipo de enfermedades